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¿Cuántos años llevas en la compañía?

Desde octubre 2007 ... ¡casi 13 años!.

 

¿Recuerdas tu primer día?

Sí, lo recuerdo. Recuerdo al equipo y la acogida sobre todo.
Recuerdo que todo era muy nuevo para mí. Venía de una empresa donde éramos 5 en una oficina ubicada en la parte de arriba de un polígono industrial, y de repente me encontré en un edificio moderno en La Finca. La sensación era de vértigo pero también de ilusión. Me animó la gente, un equipo que me acogió como uno más desde el primer día y del que me he llevado grandes amigos.

 

¿Cuál ha sido tu trayectoria?

Empecé en Socoin, la ingeniería de Unión Fenosa, con proyectos de medio ambiente orientados sobre todo en el campo de generación. Y tras 4 años aprendiendo en este campo di el salto a la comercializadora en la unidad de eficiencia energética donde empecé en el mundo de soluciones. A partir de ahí, he ido creciendo como profesional y como persona, desde la innovación al desarrollo de productos y la gestión del portfolio.
He reinventado mi carrera en varias ocasiones, de jefe de obra de proyectos de estabilización de taludes a marketing de producto. Quizás llevo la innovación integrada de serie: cada vez que me han propuesto algo nuevo, me he lanzado.

 

¿En qué consiste tu trabajo diario?

Lo que me gusta de mi trabajo es que cada día es diferente. Tengo la suerte de trabajar con un gran equipo y entre todos tenemos el objetivo de mejorar, ajustar y completar el portfolio de soluciones, abriendo camino a ventas y operaciones. En ellos es donde vemos reflejados los resultados de nuestro trabajo.
Es un trabajo muy transversal que me permite conocer y trabajar con mucha gente.

 

En el plano profesional, ¿de qué te sientes más orgulloso?

Esta pregunta no es fácil, podría decirte proyectos en los que he participado como el “kiwi” o el “optimix”, pero creo que de lo que me siento más orgullosa es del cambio de mentalidad y de crecimiento que he ido teniendo a lo largo de los años. Soy ingeniera de montes y nunca pensé que sería capaz de trabajar en temas energéticos en la unidad de marketing, integrando visión de negocio y de cliente.
Estudiar una ingeniería seguramente me dio la capacidad de disgregar los retos, analizar y conceptualizar soluciones, pero es la experiencia de estos años y mi inquietud lo que me ha permitido adquirir un perfil más innovador y de negocio.
Estamos en un momento donde la tecnología va a una velocidad increíble, pero definir la utilidad de la misma y el negocio que proporciona, es un reto continuo que me ilusiona.

 

¿Qué es lo más positivo de la labor que realizas?

Me gustaría pensar que contagiar la ilusión por las cosas bien hechas y por intentar divertirnos en el trabajo sin miedo a cambiar las cosas.

 

¿Qué te gustaría ser por un día?

Te va a sonar raro, pero a veces pienso que astronauta. Me gustaría ver todo desde arriba con una visión diferente de las cosas y del mundo.

 

¿Dónde has nacido?

En Madrid, ¡soy casi gata!

 

¿Cuál ha sido el viaje de tu vida ya hecho o por hacer?

ASIA. Japón, Tailandia… me encantaría descubrir esta cultura - ¡me queda pendiente!.

 

¿El mejor momento del día?

Cuando llego a casa y puedo relajarme y disfrutar de la familia. Tengo además una perra muy divertida que nos da mucha alegría en casa.

 

¿Qué app recomendarías?

Alexa, mis sobrinos la utilizan solos, incluso la de dos años le pide los cantajuegos! (incluyendo el por favor claro porque su madre le ha dicho que sino no hace caso) La usabilidad es tan buena que para ellos es la hermana mayor de Siri, más evolucionada y completa.

 

La canción de tu vida…

Voy a pasármelo bien de los Hombres G, cuando la escucho me cuesta no cantarla o incluso saltar a bailar

 

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Voluntariado. Llevo colaborando varios años con Cáritas y con una organización que cuida de personas enfermas o discapacitadas. Cuando me dedico a esto me olvido de todo y me permite poner las cosas en orden.

 

Un café con…

Si pudiera, tomaría una caña con mi abuelo. Era un hombre muy divertido con mucha alegría y con el que aprendía mucho. Le gustaba tomar el aperitivo todos los días del año, era un disfrutón. Él me ha contagiado la pasión por la vida y la fuerza de amar las cosas pequeñas.