En marzo hará 17 años.
Exactamente el primer día no, recuerdo las primeras semanas, muchos de mis compañeros llevaban también poco tiempo y con algunos de los veteranos ya nos conocíamos, la verdad es que… recuerdo que …me sentí en casa.
Bueno, en realidad mi trayectoria en la empresa empezó en Catalana de Gas por 1990. Entré cuando se inauguró la primera tienda en Av. Portal de l’Àngel para cubrir los turnos de los sábados y lo compaginaba con los estudios.
A principios de 1994, después de pasar por la fusión con Gas Madrid y con la compra de Enagas se hicieron ajustes de plantilla y muchos de los que no estábamos fijos no pudimos renovar el contrato con Gas Natural y acabé en una empresa colaboradora en la que pasé los siguientes 10 años trabajando en captación de nuevos suministros de gas en saturación de zonas gasificadas y en expansión en nuevas poblaciones. También en atención al cliente y ventas en dos Centros del Gas cuando empezaron a gestionar los centros las empresas colaboradoras.
A principios de 2004 me surgió la oportunidad de volver a Gas Natural, en concreto al departamento de Atención al Cliente, aquí mi vida laboral tomó otra perspectiva, de tratar directamente con los clientes a montar los procesos con los que durante tanto tiempo los había estado atendiendo.
En Atención Cliente estuve unos doce años básicamente en gestión de procesos de atención. En 2017 se creó una nueva unidad para atender de forma diferencial a los clientes vulnerables y la pobreza energética y allí fui a parar hasta el día de hoy.
He dado muchas vueltas y he de decir que he tenido el privilegio de conocer a mucha gente dentro de la empresa de muchas áreas diferentes y de las que he aprendido muchísimo, tanto de la experiencia de los veteranos como de las nuevas generaciones.
Es una pasada cuando juntas el conocimiento de todos. Para el tipo de trabajo que he hecho hasta ahora, siempre he pensado que lo importante es saber quién sabe. Y preguntar mucho (incluido al cliente ;-P).
Tengo varios frentes, por un lado, negociación e interlocución con los servicios sociales para conseguir acuerdos que nos permitan controlar la cartera de clientes vulnerables y reducir la deuda que acumulan. Por otro lado, participo en mesas de pobreza energética con la administración, tercer sector y entidades relacionadas. También trabajo muy estrechamente con el equipo de la Fundación con los que estamos llevando a cabo proyectos sociales y creando sinergias entre diferentes departamentos de la casa para ayudar a los más vulnerables.
En mi trabajo diario veo otra cara de nuestra empresa, una que creo que no es muy conocida, es la faceta social, la que cuida a los clientes más desfavorecidos. Es muy gratificante ver la implicación de la gente y el altruismo, tanto cuando realizan su trabajo y gestionan con los clientes vulnerables como los que a través del voluntariado echan un cable para ayudar en lo posible.
Pájaro.
Hace años hice salto en paracaídas y el monitor me dijo “Cuando hayas saltado entenderás por qué cantan los pájaros cada mañana” y SÍ, ¡Lo entendí!
En Barcelona y aunque ya llevo más tiempo viviendo en Teià, un pueblo pequeño del Maresme, me sigo sintiendo “de Can Fanga” (que es como nos llaman donde vivo a los de Barcelona).
He viajado mucho y espero que me quede mucho por viajar, pero sin duda los viajes de mi vida han sido los dos que he hecho a Etiopía para ir a buscar a mis dos hijos.
Cuando llevo a mis hijos a la cama y me quedo con ellos hasta que se duermen, es el momento del día en el que hablamos, me cuentan todo lo que les ha pasado, sus inquietudes, alegrías …es nuestro momento
Serie: Gambito de Dama
Película: El juicio de los 7 de Chicago.
Allways with me, allways with you de Joe Satriani.
Me encanta viajar y montar viajes, aunque los últimos años al ser mis hijos pequeños he tenido que cambiar las acampadas libres por el Serengueti o los descensos en canoa por el Zambeze o el Manambolo por parques temáticos, ciudades Europeas y playas, pero…ya crecerán :-). También me encanta la fotografía, pero ahora no dispongo de tiempo suficiente para poder dedicarle, así que lo tengo un poco aparcado.
Me encantaría poder tomarme un café con mi padre, aunque no sé si nos daría tiempo de ponernos al día de los últimos 32 años, hay tantas cosas que contar… seguro que le haría gracia que trabaje en la misma empresa en la que trabajó él
