Dice el tango que 20 años no es nada y la verdad es que todo ese tiempo ha pasado como un suspiro, aprendiendo, sembrando y confiando en que lo mejor está siempre por venir.
Yesterday, all my troubles seemed so far away… Tengo un recuerdo difuso de las primeras jornadas de trabajo, pero jamás olvidaré el grupo humano formado en aquella nueva andadura. Grandes personas, con empeño e ilusión, muchos de los cuales hoy, además de compañeros, son buenos amigos.
Vamos a ver, así haciendo memoria de forma rápida, diría que el 26,38% de mi tiempo en esta compañía ha sido como Gestor Comercial de grandes clientes, el 16,17% en Seguimiento de Negocio, el 18,72% en Marketing Estratégico, el 26,81% en Planificación del segmento Pymes, el 10,21% en Análisis y Gobierno del Dato y el resto, que andará por el 1,70%, en Venta Territorial en el segmento Industrial y Gran Cliente.
Aquí me voy a adornar, aprovechando la oportunidad. En conectar los puntos, que diría Steve Jobs… De una forma más prosaica (échame una mano Linkedin), estudiar la información, estructurarla y ponerla a disposición para extraer el valor que atesora. Como en algún momento, he tratado de publicitar, creo que buena parte de la transformación que nos toca, debe venir desde el dato (#transformacióndesdeeldato, ¡ahí va ese hashtag!). Desde nuestra área tratamos de facilitar la toma de decisiones relativas a la venta, además de dar soporte a los equipos territoriales, especialmente ahora, en la exploración y explotación del mercado potencial.
Spoiler: Se avecina autopromoción...Las oportunidades que ofrece, la sensación de abrir caminos, de responder a las necesidades del negocio y, por supuesto, de participar de un proyecto compartido con grandes profesionales.
Cantante… Un buen cantante… Después de vaciar pequeños escenarios, me siento capacitado para dar el salto a las grandes salas de conciertos, especialmente ahora, que la mayoría están vacías por la pandemia. Imposibles aparte, hilando fino y poniéndome algo cursi, me gustaría experimentar la revelación creativa del genio. Ese Beethoven escribiendo las notas de la Oda a la Alegría en su Novena, ese Miguel Ángel cuando vislumbra La Piedad entre la roca bruta, o ese Gaudí ultimando su primer boceto de la Sagrada Familia.
Allá donde se cruzan los caminos… Poco más que añadir a esa frase magistral que resume tanto (de mi vida) con tan pocas palabras… Tan solo añadir tres lugares de esta magnífica ciudad para disfrutar del atardecer, ¡atentos Instagramers!: El Templo de Debod (clásico entre los clásicos), el Parque del Cerro del Tío Pío (también conocido como…) y los altos del Parque de la Cuña Verde de O’Donnell.
El viaje interior, alquímico, hacia el interior del propio alma, pero mientras ultimo mi best seller de autoayuda, me gustaría gastar 2 ó 3 carretes fotografiando el crepúsculo en el Golden Gate, la pureza del lago Baikal al amanecer y el arco iris que se forma entre el estruendo de las cataratas del Iguazú.
Fácil… Los compartidos con mis hijos, el verdadero motor de mi vida, el fin de todas las causas… Trato de disfrutar con plena consciencia (¡vamos ese mindfulness!) cada momento de su niñez, disfrutar de su alegría, de su ilusión, de su inocencia, de su cariño…
Una frase no más… Del libro de Stephen Covey “Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva”. Un redoble de tambor, por favor… ¡Brrrrrrrrrchán!... “¿Cómo te gustaría ser recordado?”. En mi humilde opinión, hay pocas frases más poderosas para guiar y transformar una vida.
Con una no puedo quedarme… Por decir algunas de las que clavo cantando: “Thunder Road” de Wolfgang Bruce Amadeus Springsteen, “My Way” de Paul Anka (by Frankie) y ese escalofriante “Nessum Dorma” de Puccini interpretado por el inigualable Pavarotti. ¡¡¡Vinceeerooooo!!!
¿Y cómo es él?... Grande Perales también… Ahora soy un aclamado youtuber de la bicicleta, pero también he sido un reconocido fotógrafo en Instagram, un escritor con legiones de falogüers en Twitter, de los que ponía una o dos palabras por línea para dar profundidad a la reflexión. También “canto” en un coro. Por cierto, en algún momento, sondeé la posibilidad de crear un coro corporativo, porque creo que los valores que tiene un coro, encajan a la perfección con los que nuestra empresa promueve. Si algún lector tiene capacidad de decisión al respecto y quiere ampliar información, encantado de hacerlo. Por no enrollarme (perdón), hablaría de MUFADE: MUsica, FAmilia, DEporte, aunque como diría El Padrino, lo primero, la Famiiilia…
Con mis familiares y amigos a los que hace meses que no veo. Aunque Zoom, Teams o Skype están muy bien, echo de menos su cercanía. Me gustaría cerrar esta entrevista con el deseo de que estos tiempos de pandemia, por el distanciamiento social que conllevan, queden pronto como un lejano recuerdo.
