¡¡¡Veinticuatro!!! ¡Qué rápido ha pasado!
Un poco, recuerdo que me tocó hacer algunas cajas, estábamos a punto de cambiar de oficina, fue la primera de varias mudanzas.
Empecé en Unión Fenosa Ingeniería. En aquel momento era una empresa pequeña que también estaba empezando, había un equipo joven y muchas oportunidades de aprender y avanzar en todas las áreas. Destacaría el buen ambiente de confianza y compañerismo que todos seguimos recordando como algo especial. Durante este tiempo, trabajé principalmente en el ámbito de comunicación y marketing, había mucho por hacer, la compañía crecía y teníamos proyectos de todo tipo en varios países. En 2011 me propusieron pasar a la dirección de Innovación, al principio no lo tenía claro pero el cambio me vino genial. El objetivo era poner en marcha iniciativas y actividades de fomento de la innovación en el grupo. Desde el verano de 2018 soy parte de proyectos de Transición Energética. ¡¡¡Estoy encantada!!!
En idear formas de transformarnos: nuevos modelos de negocio, nuevas tecnologías, nuevos clientes. Tanto el entorno como nuestros clientes están cambiando a una velocidad acelerada, y nosotros tenemos que ser parte activa del cambio para seguir estando ahí en el futuro.
Destacaría dos proyectos en los que me encantó participar. Uno fue el lanzamiento en 2011 de los Premios Nuestra Energía. La iniciativa tuvo muy buena acogida y me dio la oportunidad de acercarme a temas nuevos (metodologías de ideación y gestión de retos, etc.) y a conocer a compañeros de otras áreas. Otra gran experiencia fue el programa EURO-SOLAR, un proyecto de ayuda al desarrollo financiado por la UE. Se trataba de proporcionar un kit básico de energía (solar) y comunicaciones (ordenador y conexión satelital) para usos comunitarios a poblaciones rurales aisladas de 8 países de Latinoamérica. Además de ser un éxito en cuanto a consecución de objetivos, fue un aprendizaje maravilloso que nos permitió conocer realidades muy diversas.
A nivel personal, lo que más me gusta (a veces me asusta) es la variedad de temas que hay que tocar y la necesidad de colaborar y compartir de manera continua con el equipo.
Dibujante, me maravilla esa habilidad que por supuesto no tengo.
Soy asturiana, nací en Turón. Llevo muchos años en Madrid y me encanta pero... sigo muy conectada a mi tierrina, ¡¡ja ja!!
Impulsiva, sincera y activa.
Muchos, me gusta moverme, me encanta tener opciones disponibles.
Viajar es mi actividad favorita, así que hay algunos viajes hechos y muchos por hacer. De los vividos, mis favoritos y recomendados son el Altiplano Boliviano y Namibia. Ambos tienen paisajes infinitos, desérticos y un poco marcianos. Namibia, además, tiene una fauna salvaje impresionante. En la lista de deseos tengo la Patagonia y Asia Central, ¡¡¡también Marte!!!
Me dejo sorprender e intento disfrutar de lo que se presenta. Me encanta despertar el sábado por la mañana con solazo y un buen plan.
Me gusta leer novela, pero me resulta difícil quedarme con una. Sí recomendaría cualquier ensayo o libro de Zygmunt Bauman, quizás Tiempos líquidos. En esta obra se teoriza sobre lo que supone vivir en una época de incertidumbre marcada por el cambio permanente, lo que él considera “el paso de una sociedad sólida a una líquida”. El pensamiento de Bauman es fundamental en la sociología actual y aporta una visión muy personal en temas tan básicos como la globalización, la emigración o las redes sociales.
Me encanta caminar, siempre que puedo salgo a la montaña. La Sierra de Madrid es un lugar fantástico para hacer senderismo.
Ya que puedo ser dibujante por un día, me tomaría un café con El Roto, me encantan sus viñetas, su capacidad crítica y claridad.
