En abril cumplí 30 años.
Sí, recuerdo hasta el día que me hicieron la entrevista para acceder a la empresa, un día lleno de anécdotas. Mi primer día de trabajo, con 22 años, las emociones me desbordaban, pero lo que más recuerdo es el cariño de mis compañeros, todos me saludaban con tanto aprecio que parecía que nos conocíamos desde hacía tiempo.
He pasado por muchos departamentos. Empecé haciendo una sustitución en centralita, en aquel momento existía una centralita atendida por personal de Cegas. Transcurridos dos meses en el puesto, hablé con el director para decirle que me aburría y que había decidido buscar otro trabajo. Me pidió que le dijese qué puesto me gustaba y yo le dije que atención al cliente, a la semana siguiente estaba aprendiendo a atender reclamaciones. Una locura… pero también un importante aprendizaje. Cuando externalizaron atención al cliente pasé al departamento de asistencia técnica a clientes (ATC), después a Ventas gestionando el cante y las reclamaciones y finalmente, Secretaria de Dirección.
Esta última etapa ha sido puro disfrute, para mí el puesto de Secretaria de Dirección y los dos años que pude trabajar con Ana Serrano en Madrid fueron puro aprendizaje y crecimiento. Me siento muy agradecida por la oportunidad que me brindó la empresa para vivir esta experiencia.
Gestiono la agenda de mi director y todo lo que pueda necesitar mi equipo, todo… mi mensaje es “si lo puedo hacer yo, pídemelo y cuenta con ello”. Parece un poco presuntuoso, pero es así como vivo yo mí puesto de trabajo.
Ufff, no he pensado nunca en ello, pero quizás lo que más significaría es la buena relación con mis directores y con mi equipo. Siento un gran cariño por todos ellos.
Que no me aburro, mi trabajo no es nada monótono, es cambiante y en muchos momentos me ofrece la oportunidad de aprender.
Nada especial. Yo misma cuando me siento completamente en paz y feliz.
He nacido en Valencia.
Si me lo permites mejor te voy a dar 3 palabras que impactan en mí: Ilusión, Amor y Vida.
Sin duda Madrid. Me gusta tanto que no podría dar sólo un motivo.
Con 18 años trabajé de guía turística y cuando me daban la posibilidad de elegir destino, siempre optaba por Galicia, para mi tiene un encanto que me atrae muchísimo y sobre todo los gallegos, tan amistosos, generosos, abiertos, acogedores... me cautivaron.
En la oficina, a las 7.45 hs viendo amanecer con mis compañeras. ¡Un regalo!.
Recomiendo Un curso de Milagros. Este libro me ofrece un cambio de mentalidad que me permite ver y percibir desde otro lugar. Sitúa mi mente en una posición desde la cual solo siento amor y unión por todo lo que me rodea, por todo lo que veo y por todo lo que me acontece. Al menos ese es el propósito.
Me encanta disfrutar de las cosas más sencillas. Una tarde jugando con mis sobrinos. Un paseo el domingo por la playa y después el aperitivo con los amigos.
Ahora mismo con mis compañeros de Madrid. Añoro nuestros momentos café y nuestros momentos cervecita. Sin duda con ellos.
