11 años. Entré en septiembre de 2008.
Sólo recuerdo que estaba muy ilusionada, que me impresionaron las vistas de la planta 13 y que mis compañeras me parecieron muy simpáticas e integradoras (luego lo pude confirmar).
Siempre he estado en los Servicios Jurídicos pero desde allí he asesorado a diversas áreas a lo largo de estos años: minoristas, distribución de gas y distribución de electricidad. Ahora he vuelto a mis orígenes con los clientes minoristas.
También estuve dos años trabajando en la oficina de Bogotá (Colombia) en los Servicios Jurídicos de Latinoamérica; fue una experiencia muy enriquecedora tanto personal como profesionalmente.
Resumiendo mucho (y para no aburrir a quien siga leyendo la entrevista) podríamos decir que hago dos tipos de trabajo: por un lado asesoro al negocio en el desarrollo de sus productos y servicios conjugando la maximización de beneficios para la compañía con el cumplimiento de las normas y por otro, defiendo los intereses de la compañía ante los requerimientos de la Administración Pública y en procedimientos administrativos y judiciales.
Es gratificante cuando ves que al negocio le sirven tus consejos o contribuyes a solucionarles problemas.
Eso lo tendrían que responder mis clientes internos ;-)
No me molestaría ser campeona de Roland Garros por un día.
En Barcelona.
Barcelona, aunque tampoco me importaría vivir un tiempo en una gran ciudad como París o como Londres, donde ya viví un año.
Perú fue un viaje para recordar; un país muy interesante y de muchos contrastes.
Un viaje por hacer sería a Japón, pero en el corto plazo – y para ser realista- me gustaría ir a los Cotswolds, una región muy bonita que está cerca Bristol (Inglaterra).
Cuando mis hijas me cuentan – a su manera- cómo les ha ido el día.
Un libro que se llama El olvido que seremos del escritor colombiano Héctor Abad Faciolince. Trata del asesinato del padre del autor por defender sus ideales sociales y humanistas y de cómo lo vive su hijo; es un libro triste pero a la vez muy bonito y tierno.
Estar con mi familia y amigos, jugar a tenis, nadar, leer y viajar (aunque últimamente, como mis hijas son bastante pequeñas, disfruto de mis aficiones con cuentagotas).
Con alguna buena amiga que vive lejos, para ponernos al día de todo con calma.
